Flojera mental en la TV venezolana, por Diego Kapeky (tomado del Diario La Voz)

Mensajes de Navidad del 2009 no dieron la talla

¿Nuestra sociedad es un reflejo de la mala televisión que nos presentan? ¡Pareciera que sí! Pero aquí todo se le achaca a la crisis, cuando en realidad es flojera mental, comodidad y hormonalismo lo que tiene sumida a nuestra TV en la más absoluta miseria

La crisis es la culpable de la falta de una buena programación en la TV venezolana, según sus “gerentes”, pero ¿dónde quedó la creatividad? Eso lo pudimos ver en los mensajes navideños que nos brindaron el año pasado, en los cuales no se apreció, ni un poquito de cariño, en lo que transmitieron. Y se ve también en la triste y patética calidad de lo que nos brindan como producción nacional. ¿Nuestra sociedad es un reflejo de la mala televisión que nos presentan? ¡Pareciera que sí! Pero aquí todo se le achaca a la crisis, cuando en realidad es flojera mental, comodidad y hormonalismo lo que tiene sumida a nuestra TV en la más absoluta miseria.

¿Dónde está Renny Ottolina? En el cielo, pero su legado quedó aquí como ejemplo de lo qué se debe, y cómo se debe hacer televisión. Lastimosamente, no ha nacido otro como él, y los gerentes y responsables de brindarnos diversión, entretenimiento, cultura y una sana y atractiva programación, o tienen las neuronas muertas o sencillamente no las tienen. Sumidos en una miserable y barata programación, llenan horas y horas de una parrilla de producción nacional, que deja mucho que desear y lo que da es pena ajena.

Nos presentan copias baratas y malas de programas extranjeros, sin ningún tipo de respeto y dignidad profesional. Lo peor es que la aceptamos, porque sencillamente “eso es lo que hay”. Cuando nosotros como público, como masa, como pueblo, tenemos y debemos revelarnos, para que así nos respeten y no subestimen nuestra inteligencia. Esa, que por lo visto a ellos les falta, o la tienen sólo para cobrar sueldos astronómicos, por ser los “gerentes estrellas” de nuestra TV.

¿Hasta cuando señores? Tenemos suficiente talento desaprovechado, debemos darle cabida a nuevas ideas y oxigenar nuestra televisión, dándole oportunidades, a quienes tienen y brinden buenas y originales alternativas.

Mensajes navideños vacíos
Los mensajes de Navidad del 2009, esos que supuestamente son el “regalo” de ustedes hacia nosotros, son un reflejo de lo que ustedes valen como profesionales, y de lo que valoran a quienes fielmente los siguen.

Todos los mensajes fueron realizados como para salir del paso. No había verdad, no hubo nada que nos llegara al corazón. Eran un bochinche, un reflejo de cómo está el país. Nada diferente. Y no es culpa de la crisis ni de Hugo Rafael Chávez, sino de falta de mística, amor al trabajo, pero sobre todo de creatividad.

De las crisis siempre salen salidas positivas e ideas innovadoras, pero eso es en todos lados, menos en nuestra TV. Una buena escenografía, música, concepto, con contenido afectivo era lo que pedíamos y esperábamos (¿era tan difícil?) no ese poco de artistas desaprovechados, irrespetados en su condición, bailando y cantando improvisadamente. Un mensaje frío, que ni ustedes mismos se creyeron, y que para nada nos representa y mucho menos merecemos.

Una vez al año…
¿Cómo es posible que tengamos que esperar el Miss Venezuela para apreciar un buen musical y una buena producción?
Cuando merecemos prender nuestra TV y ver a nuestras estrellas brillando y dándonos lo mejor de su arte en programas dignos, y no es esto, que no se que nombre ponerle.

¿Nosotros somos El precipicio?
¡Para nada! Y eso es el plato fuerte de Súper Sábado Sensacional. No se trata de “divertir” de esa forma, sino de invertir y reinventarse, ponerse creativos, con lo que rige o debe regir en nuestra industria, que es el arte. No el desastre.

¿Por qué Leonardo Padrón es exitoso?
Sencillamente, porque es creativo, ama su trabajo y respeta al público. Su pluma se agradece, se crece en dimensiones infinitas, así como lo hace cada artista que en sus novelas trabaja, y ese mismo público, que aquí se subestima y se le brinda miseria, sigue y aplaude cada producción de este señor. Entonces quiere decir y está más que claro, que no somos brutos, ni tan conformistas como se nos hace ver. Tenemos excelentes profesionales, en diferentes ramas. Déjenlos crear, crecer y desarrollarse. No se ve arte en la TV y eso es muy grave, porque la televisión forma parte del día a día de los venezolanos, más que un libro o una universidad. Ustedes tienen en sus manos la educación y formación de mucha gente. ¿No les da pena y sentimiento darles esta pobre y triste programación? A mí sí. Por ellos va esta reflexión.

Diego Kapeky

Tomado de:

http://www.diariolavoz.net/

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